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Noticias que se clavan hasta sangrar.

Y yo tan propensa a marearme.

10 febrero

 

Con cierto miedo, quizá curioso,

llena de intriga en su expresión,

sintió el impulso de su corazón retumbando,

al verle.

insomnio

El insomnio era un edificio encendido
en la oscuridad,
la puntualidad de un no-invitado.
El estigma, una ventana eléctrica.

tristes fiestas

Ya no dejo que entre mucha luz por la ventana. Estos días de oscuridad me atrapan y, aunque no es lo que necesito, me ayudan a organizar ideas, a reflexionar y a darme cuenta de que los años no pasan en balde. En estos días la muerte está presente cada dos por tres, me vienen recuerdos y cero ganas de salir a la calle a afrontar lo que ha pasado. Creo que eso es lo que me pasa, no es el odio a la navidad y sus miles de lucecitas y escaparates deslumbrantes, es el miedo a asimilar lo ocurrido cuando vea a la demás gente afectada.

melodías

Se acaba el disco y al rato descubres que tú misma sigues con una melodía improvisada, inventada. Me gusta esa sensación. Tararearla como si la conocieras, como si la hubieras escuchado alguna vez, como si te recordase a algo bueno.. sonríes sin saber por qué, pero qué mas da. Se eriza la piel y te paras a observarla. Comienza un nuevo disco.

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“Creo en lo invisible. No creo en lo visible. No creo en la realidad absoluta de lo que nos rodea. Para mí, la realidad reside en la intuición y en la imaginación, y en esa pequeña voz que dice: ¡¿No es extraordinario?!
Las cosas de nuestra vida son sombras de la realidad y nosotros también somos sombras. La mayoría de los fotógrafos centran su atención en lo obvio. Creen y aceptan lo que les dicen sus ojos, pero los ojos no saben nada”.

Duane Michals

En el centro de nuestras vidas hubo un verano. Un poeta que no escribió ningún verso, una piscina de cuyo trampolín saltaba un enano con ojos de terciopelo y un hombre al que una noche se lo llevaron a las nubes. Los días cayeron sobre nosotros como árboles cansados.

El camino de los ingleses